- Las tres cualidades que caracterizan una gema son: rareza, dureza y belleza. La combinación de todas estas cualidades es lo que hace a una gema atractiva e interesante, pero muchas gemas aunque no cumplan plenamente con este criterio resultan interesantes.

- Por ejemplo, el ópalo no es duro y muchos ejemplares son de una belleza excepcional y son muy apreciados.

- En esta sección presentamos una relación de gemas y sus características más destacadas que ayudan a su identificación.